DIEZ CONSEJOS ANTES DE UN VIAJE INTERNACIONAL

Cada año millones de españoles viajan al extranjero, ya sea por turismo, por negocios, por cooperación o por otras muchas razones. Los viajes internacionales pueden suponer un elemento de riesgo sanitario debido a la situación epidemiológica de muchos países, con enfermedades no presentes en el nuestro o con condiciones higiénico-sanitarias que facilitan la adquisición de numerosas enfermedades, bien sea por medio del agua y alimentos, por picaduras de mosquitos y otros vectores o por otras causas. Un informe oficial del Ministerio de Sanidad estima que la mitad tienen algún problema de salud durante el viaje, casi un 10% de los viajeros a los trópicos precisa asistencia médica y un 3% requiere hospitalización durante o al regreso de su viaje.

Para evitar esos riesgos, antes de un viaje, y no solo si se va a viajar al trópico, es necesario saber que los viajes internacionales pueden entrañar algunos riesgos para la salud. Por ello, recomendamos tener en cuenta los siguientes consejos:

  1. Es muy importante informarse de los riesgos de cada viaje en particular con al menos un mes de antelación (algunas vacunas tardan ese tiempo en proporcionar protección) acerca de los riesgos y las condiciones sanitarias del lugar de destino, existencia de obligación o recomendación de vacunas y consejo sobre la conveniencia de hacer profilaxis de la malaria (paludismo). Esta información y los requisitos sanitarios podrán variar en función no solo del país, sino también de la duración  del viaje, si se viaja a una zona urbana o rural, el tipo de alojamiento, la época del año y muchos otros factores. Para ello, la OMS recomienda obtener información y consejo en centros especializados en Medicina del Viajero.
  2. Si en su viaje son recomendables algunas vacunas, póngaselas. El coste de las mismas o el temor a los pinchazos no compensan el riesgo de enfermar, sobre todo en países con escasos recursos y sistemas sanitarios poco desarrollados. Una enfermedad, incluso aunque no sea grave, puede arruinarle su viaje y convertirlo en una desafortunada experiencia.
  3. Lleve y utilice ropas y calzado apropiados para protegerse de los riesgos (picaduras, sol, etc.) dependiendo del tipo de viaje y destino.
  4. Si padece alguna enfermedad crónica, no olvide llevar sus medicamentos, así como un informe médico (si es posible en el idioma del país de destino). Tenga en cuenta que algunos de esos medicamentos pueden no encontrarse en las farmacias en el país de destino, tener otro nombre comercial o requerir una receta médica. Solicite consejo.
  5. Se recomienda llevar un pequeño botiquín de viaje con algunos medicamentos y productos sanitarios (tiritas, gasas, desinfectante, etc.
  6. Obtenga información acerca de la existencia de convenios de asistencia sanitaria entre España y el país de destino. En el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) puede el informarse. I no hay convenio, tenga en cuenta que en algunos países la asistencia médica es muy costosa. Contrate un seguro de asistencia sanitaria durante el viaje que incluya la repatriación.
  7. Evite riesgos innecesarios. No todas las enfermedades tienen vacuna para prevenirlas. Por eso es importante protegerse contra las picaduras de mosquitos y otros insectos, pues pueden transmitir graves enfermedades. Es importante el uso de repelentes apropiados aplicados sobre la piel, llevar ropas de manga larga especialmente de noche y, si en necesario, utilizar mosquitera para dormir. No todos los repelentes son iguales: solicite información sobre los más adecuados.
  8. En muchos países tropicales o de ciertas zonas en desarrollo el agua puede no tener suficientes garantías sanitarias y ser vehículo de algunas enfermedades importantes. La diarrea del viajero es la más frecuente en los viajes internacionales, y en algunas zonas pueden llegar al 25%. Consuma exclusivamente agua y bebidas embotelladas. Si no tiene seguridad sobre la potabilidad sanitaria del agua del grifo, hiérvala, utilice algún sistema de potabilización o no la beba.
  9. No consuma alimentos crudos o poco cocinados. Evite el consumo de alimentos adquiridos en puestos callejeros. Lávese las manos antes de todas las comidas.
  10. Protéjase del sol: la exposición a los rayos del sol puede provocar quemaduras graves e insolaciones, sobre todo en niños, personas mayores y de piel clara. Se aconseja usar sombrero y gafas de sol y aplicarse con frecuencia un protector solar.

Y si, a pesar de estos consejos, a su vuelta tiene fiebre, diarrea o cualquier otro problema de salud, consulte con un servicio médico experto en enfermedades infecciosas y tropicales.